Por BARRY WILNER
(AP) MIAMI
Reggie Bush puede hacer que lo espectacular parezca algo de rutina.
Y también es capaz de hacer ver lo rutinario como algo demasiado difÃcil de manejar.
Desde que los Saints de Nueva Orleáns convirtieron a este dinámico running back en el segundo jugador en ser elegido en el draft del 2006, Bush ha sido a la vez una revelación y una decepción. En algunos momentos parece que es el impresionante atleta que rompe jugadas y que fue el más destacado del fútbol estadounidense universitario en el 2005, pero luego se transforma en un ente que pierde balones, deja caer pases y queda devastado por las lesiones, un tercer sustituto con poco impacto en la ofensiva más potente de la NFL.
Indudablemente, los Saints lo necesitan para que en el Super Bowl del domingo ante los Colts de Indianápolis muestre la totalidad de los talentos que lo han llevado a ganar varios premios y ninguna de sus debilidades.
“No he estado a la altura de las expectativas que me fijé a mà mismo”, reconoció Bush el martes sentado en un podio durante el dÃa de prensa del Super Bowl, rodeado por decenas de periodistas.
“Antes de que llegara a la NFL, pensé que estarÃa en el Super Bowl cada año, y que estarÃa en el Pro Bowl cada año. Uno descubre que es difÃcil, que es difÃcil llegar al Super Bowl. He jugado en la liga durante cuatro años y acabo de llegar aquÃ. Hay muchos grandes jugadores que nunca logran ir a un Super Bowl”, indicó.
“No he estado a la altura de las expectativas que me fijé a mà mismo”, repitió, “pero sé que lo haré”.
“Todo lo que quiero es ser el mejor jugador que jamás haya estado en este deporte, y estarÃa equivocado si no lo sintiera de esa manera. Si no me sintiera asà cuando piso la cancha, estarÃa vendiéndome muy barato” agregó.
Algunos podrÃan argumentar que Bush se ha quedado muy por debajo en su desempeño para los Saints, pues no fue seleccionado al Pro Bowl, no se ha acercado a las 1.000 yardas por acarreos en ninguna de sus temporadas y su total de 1.940 yardas en su carrera es 66 yardas más bajo que las del lÃder de acarreos, Chris Johnson, que jugó para Tenesà en el 2009.
Tampoco ha podido superar por el puesto titular a Pierre Thomas, un agente libre no seleccionado en el 2007, y lo que resulta peor, Bush es la tercera opción del entrenador Sean Payton para acarrear el balón, pues su segunda opción es otro jugador que no fue seleccionado en el draft, Mike Bell.
Además, está la incapacidad de Bush de permanecer en la alineación titular. Se ha perdido 12 de 48 partidos de la temporada regular por lesiones en las rodillas.
Sin embargo, también tiene algunos destellos de grandeza.
Dos de ellos llegaron en el triunfo en la segunda ronda de los playoffs ante Arizona: una devolución de patada de despeje de 83 yardas y otra de 46, ambas para touchdowns. En las dos, la velocidad que alcanzó Bush para superar a los posibles defensivos fue realmente sorprendente.
En general ha estado a la altura de lo que se esperaba de él a la hora de devolver patadas de despeje y es una pieza importante en los esquemas de pase de Payton, tanto que los oponentes deben planear para contrarrestarlo siempre, hasta el punto de asegurarse que un esquinero lo cubra.
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